La inteligencia artificial, protagonista del debate sobre ciberriesgos y respuestas en ISACA Europa 2025
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La inteligencia artificial, protagonista del debate sobre ciberriesgos y respuestas en ISACA Europa 2025

¿Estamos realmente preparados para un mundo donde la inteligencia artificial guía tanto a los defensores como a los atacantes en el campo digital? Más de 600 expertos y responsables de seguridad se congregaron en Londres en el Congreso ISACA Europa 2025 para abordar la pregunta que resuena en los pasillos de las organizaciones: ¿puede la humanidad mantener el paso de la revolución tecnológica que ella misma ha liberado?

Ciberguerra declarada: un escenario en constante evolución

Las luces de Londres parpadean, pero dentro del congreso la energía era de otra naturaleza: nerviosa, expectante. Se oyen voces de alerta en torno a los desarrollos de inteligencia artificial, como la de Eric Jeffery, consultor gerente en IBM, que no duda en afirmar que “ya vivimos en una ciberguerra”. La frase no es literatura distópica, es el reflejo de un presente inquietante alimentado por nuevos avances —como el estreno de un flamante ordenador cuántico en San Sebastián— y regulaciones más estrictas que intentan poner límites a lo inabarcable. El aumento de la complejidad y la velocidad con la que evolucionan los ciberataques transforma el día a día tanto de gobiernos como del tejido empresarial.

El equilibrio entre atacantes y defensores, desgastado por el ritmo feroz de la IA, obliga a una vigilancia constante y a la cooperación internacional. El ejército de especialistas reunido en el congreso lo tiene claro: la colaboración y la formación continua ya no son opcionales, son la última trinchera.

Más allá de la detección: la nueva frontera de la respuesta

En un auditorio inundado de pantallas y gráficas, Phil Chapman, instructor senior en Firebrand Training, plantea una vuelta a los orígenes: no hay atajos, pero sí nuevas herramientas. Reconoce que la IA es el motor que permite a actores novatos sofisticar sus ataques y saltar barreras antes inimaginables, mientras las fuerzas policiales se ven desbordadas por un mar de incidentes digitales. ¿La solución? Un enfoque integral donde la recuperación pesa tanto como la detección, empleando inteligencia artificial para anticipar amenazas, automatizar análisis y achicar los tiempos de reacción a niveles quirúrgicos.

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Cumplimiento normativo: danzar entre NIS2, DORA y la realidad europea

La tormenta regulatoria sobrevuela Europa. El profesor Claudio Cilli aclara las claves del cruce entre NIS2 y DORA, dos gigantes legislativos que redefinen el mapa de la seguridad digital. La primera exige adaptación nacional, la segunda se impone directamente y prevalece ante el conflicto. Cumplir ambas, advierte, cubre la mayor parte de las obligaciones de cualquier organización. Sin embargo, el diablo está en los detalles: cada sector, cada empresa, cada activo crucial cuenta en la ecuación del riesgo.

Tim Clements, fundador de Purpose Means, añade una capa más: si la privacidad, la inteligencia artificial y los criterios ESG no caminan juntos —si los equipos se aíslan— la seguridad se deshilacha. Propone una metodología alineada, medible, acompañada de hojas de ruta tangibles para cortar la huella de carbono y los peligros silentes de la gestión deficiente de la información. “Solo con acciones concretas cambiaremos este escenario”, remacha.

Ransomware, deepfakes y nuevas puertas traseras

Los paneles más intensos del congreso giran en torno a las nuevas estrategias del ransomware. ¿Pagar o no pagar? Esa es la cuestión que desvela a empresas de todos los tamaños. Mientras, aparecen vías de ataque cada vez más sofisticadas: deepfakes, robo de cookies y tokens, vishing con voces de IA. El malware clásico, aunque sigue presente, empieza a quedar atrás, desplazado por ataques que priorizan la identidad y el fraude, y que mudan de piel tras cada nueva actualización de software.

Tony Gee, reputado consultor en seguridad, subraya la urgencia de programas avanzados de Inteligencia de Amenazas Cibernéticas (CTI) que no solo reaccionen, sino que anticipen y desmantelen estrategias enemigas. Inteligencia que sea estratégica, operativa y táctica. Inteligencia que se mida —porque lo que no se mide, se ignora— y que se nutra del trabajo conjunto entre áreas y regiones.

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Personas, talento y cultura digital: el eslabón irremplazable

La fotografía final la pone Chris Dimitriadis, director ejecutivo global de ISACA: la tecnología, toda ella, es solo la mitad del relato. La otra mitad son las personas. El verdadero escudo frente al caos digital reside en la comunicación entre especialistas y directivos, en la formación práctica que baja los grandes titulares a gestos concretos, en la responsabilidad que todos comparten. Sin una cultura que valore la resiliencia y el aprendizaje continuo, las herramientas más sofisticadas perderán su filo.

Las cifras asombran: en apenas un año, el porcentaje de organizaciones con políticas internas de IA ha saltado del 10% al 30%. Sin embargo, más del 90% emplea IA de una forma u otra. Una brecha alarmante entre adopción y gobernanza que, traducida a lenguaje humano, significa que la urgencia por formar, definir y supervisar el uso de la tecnología es más crítica que nunca.

Un futuro inquietante pero lleno de oportunidades

En las entrañas del Congreso ISACA Europa 2025 los ecos de la incertidumbre y la innovación resonaron a partes iguales. El mensaje es claro: en este tablero de ajedrez global, nadie puede jugar solo. La resiliencia se construye con talento, cultura y una vigilancia que no se duerme jamás.

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